Sabes que princesa? Hace un tiempo que vengo recordando unas palabras tuyas, una historia que un día me contaste. Tú, tu familia, el pueblo, un olor a café recién molido, recién echo,... Me lo transmitiste de una manera, que fue como si pudiese atravesar una puerta y trasladarme entre tu familia, me abrazaba esa calidez.
Ahora entiendo todo eso, hace unas semanas me levante, me duche, baje a desayunar, y me fui a clase, justo al pasar por el pasillo me vino un olor especial, una olor a café (de maquina, pero café).
Ese día, empece el día de una manera como nunca lo había empezado. Desde entonces, cada mañana cuando me levanto repito lo mismo sistemáticamente, me ducho, voy a desayunar, y voy a clase con la esperanza de volver a sentir ese olor el cual me hace recordar muchas cosas, a parte de una historia ajena especial.
Lidia SB
No me gusta beber café, pero me encanta su olor de buena mañana.
