Hoy vuelvo a sentarme frente a mi ventana.
Ya es tarde, empieza a oscurecer y hace frio.
A mi derecha tengo un vaso lleno de leche, el cual bebo como si fuese un chupito de algún licor, como si pudiese evadirme de todos mis problemas, pero nada… Mientras tanto por mi mente van corriendo pensamientos, ideas, recuerdos, sabores, olores, emociones, y es algo que me hace estremecer. Miro por mi ventana situada enfrente, y tan solo veo la luna con una sonrisa un tanto burlona, hoy ni siquiera están sus aliadas las estrellas, supongo que estarán demasiado ocupadas haciendo de mensajeras.
Hoy en día no hay nadie que te quiera escuchar, y mucho menos que se pare a preguntarte que es lo que quieres tú verdaderamente, solo ella con su silencio, nos escucha y a la vez nos responde, ella es la que nunca juzga a nadie, ella es el paño de lágrimas de mucha gente aun sin saberlo. Creo que hoy se ríe, por que ve problemas (si así se le puede llamar) de muchos colores, pronto se le pondrá como ejemplo al igual que estoy haciendo yo en este instante, y será entonces cuando el mundo se de cuenta de que hay cosas mucho más graves, que no hay que rendirse tan fácilmente, ya veis, ella está casi cada noche ahí arriba, velando y escuchando nuestros sollozos, pero nunca se cansa de ello…
Lidia SB

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